El éxito y el fracaso en general son difíciles de medir o valorar cuando no se establecen previamente algunas pautas claras y precisas. Lo errores que conducen al fracaso se pueden clasificar en tres grandes categorías: querer conseguir algo equivocado, no saber qué es lo que se quiere conseguir, y finalmente, no saber cómo conseguirlo.
El primer fracaso del Hombre es desear algo que no necesita. A la mayoría de las personas les ha ocurrido por lo menos una vez que estuvieron luchando ardorosamente por algo que cuando lo consiguieron fue decepcionante. El mundo está lleno de “éxitos-fracasos” que son el resultado de alcanzar metas que no satisfacen. Hay demasiados ejemplos de vidas desperdiciadas en lograr cosas irrelevantes. A la mayoría de los Países les pasa lo mismo.
También hay Hombres, Comunidades y hasta Países enteros que están en un continuo esfuerzo y agotador sacrificio para correr en círculos sin una meta definida. Como consecuencia nunca se logra algo concreto y definitivo, pero la insatisfacción se esconde tras un torbellino de actividad sin sentido.
El fracaso más conocido es no poder lograr la meta. Es frecuente encontrar a dos Comunidades que están tratando de hacer lo mismo, pero que sin embargo a una le sale todos bien y a la otra no. Algunos Países asombran por la cantidad de recursos que usan sus habitantes para sacarles algún provecho, y otros muestran a un Pueblo miserable que vive sobre una montaña de riquezas sin explotar. Dentro de una misma Comunidad, algunas personas siempre consiguen lo que se proponen y otras pasan toda su vida con necesidades sin satisfacer.
| La capacidad para tener éxito es una combinación entre saber correctamente lo que se quiere conseguir y saber cómo conseguirlo fácilmente. |
Resulta muy difícil lograr el éxito verdadero cuando no se sabe distinguir claramente entre lo más importante que hay que hacer y lo primero que se debe hacer para alcanzar la meta final.
Si alguien se propone construir una casa que lo proteja del viento y de la lluvia, lo más importante será hacerle un buen techo y sólidas paredes. Pero lo primero que hay que hacer para construir una casa exitosa es dotarla de buenos y sólidos cimientos. Los éxitos con pies de barro, son espejismos frágiles y de corta duración.
Las prioridades son un simple listado que va desde lo que debe hacerse primero hasta lo último para alcanzar la meta deseada. Lo que permite alcanzar el éxito es una adecuada escalera de prioridades, donde el escalón más alto será el más importante, por estar más cerca del Objetivo. Pero antes de llegar a ese punto, hay que pasar por los escalones menos importantes, pero que son prioritarios al último.
Todos los países tienen problemas políticos, económicos y sociales que resolver. En el concepto político moderno es normal establecer a las prioridades sociales como las más importantes de cualquier Nación. Pero sin embargo, hasta ahora ningún País ha sido capaz de organizarse exitosamente con habitantes que no trabajen, que trabajen poco o que trabajen mal.
En todos lados los problemas económicos siempre son prioritarios, porque si la economía de un Pais anda mal, todo lo demás también comienza a andar mal, lo que provoca toda clase de tensiones políticas y sociales. Claramente, las soluciones de los problemas económicos son el escalon mas bajo de la escalera hacia el éxito Nacional. Algo semejante ocurre con el éxito individual.
Para juzgar a cualquier éxito, hay que tener en cuenta tres premisas básicas:
| 1. |
El Objetivo es algo que se quiere conseguir y que debe satisfacer una necesidad real. |
| 2. |
Prioridad es lo primero que se debe hacer para alcanzar el Objetivo. |
| 3. |
Tener éxito no es cumplir con prioridades, sino con llegar al Objetivo. |
Alguien puede imponerse el Objetivo de tener mucho dinero y por lo tanto establece que su prioridad es trabajar mucho. Quizás logra con creces su prioridad, pero sin embargo nunca consigue tener mucho dinero. Un País puede tener el Objetivo de ganar una guerra y establece que su prioridad es formar un ejército poderoso. Quizás nunca llega a cumplir con esta prioridad, pero si el enemigo lo cree y se rinde, igual tendrá éxito en alcanzar lo que se había propuesto.
| Éxito es alcanzar el Objetivo correcto, independientemente de las prioridades que lo hicieron posible. |
Es frecuente llegar al fracaso por haber establecido un orden de prioridades equivocado. No es sensato querer tener éxito pero sólo de una determinada manera y no de otra. El mundo está lleno de Hombres, Comunidades y Países que se autoimponen ciertas prioridades en forma de “Principios Dogmáticos” indiscutibles para alcanzar algún Objetivo. Este convencimiento doctrinario es correcto cuando es posible alcanzar el éxito. Pero es necedad cuando conduce al mismo fracaso una y otra vez.
Ningún ser humano es capaz de evitar errores. Lo único que puede hacer es tratar de no cometer los mismos errores constantemente. Cuando el Objetivo está bien determinado, siempre hay varios caminos para poder alcanzarlo, pero es poco probable conseguirlo desde el primer intento. Nadie esta fatalmente predestinado al fracaso. Los que triunfan son los que aciertan en tener la idea que más se ajusta a la realidad. Es posible fijar Objetivos perfectos. Pero no hay soluciones prácticas perfectas para alcanzarlos: sólo pueden ser peores o mejores.
El éxito es mas probable en quienes tienen un tiempo de reacción mas corto para modificar los resultados. Por eso, cuando se puede corregir, hay que aprovechar rápidamente esa oportunidad.
En 1937, Mao Tsetung dijo: Si el Hombre quiere tener éxito en su trabajo, es decir, lograr los resultados esperados, tiene que hacer concordar sus ideas con el mundo exterior objetivo. Despues de sufrir un fracaso, extrae lecciones de el, modifica sus ideas haciéndolas concordar con las leyes del mundo exterior y, de esta manera puede transformar su fracaso en éxito: he aquí lo que se quiere decir con “el fracaso es la madre del éxito” o “cada fracaso nos hace mas listos”.
Este pensamiento era una extensión de lo anteriormente expresado por Lenin: La práctica es superior al conocimiento teorico.
Den Xiaoping remató la idea: No importa que un gato sea blanco o sea negro siempre y cuando cace ratones.
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