La Humanidad está dividida en una minoría que dice y ordena y una mayoría de calla y obedece.
Las Mayorías Silenciosas no pueden cambiar la realidad en que viven, ni pueden escapar hacia otro mundo diferente. No hacen grandes manifestaciones de apoyo o de protesta. No publican editoriales. No pronuncian los discursos. Nunca son noticia. Es inútil que traten de decir lo que les gusta o les disgusta. Son hombres y mujeres que aunque tengan mucho que decir, no hay quien los escuche. Construyen el mundo día a día sin pausa y en la sombras. Nacen, viven y mueren sin que estos acontecimientos cambien la rutina diaria. Nunca dejan huella a su paso. Son la carne de cañon de la vida cotidiana.
Aquellos que son escuchados hasta por multitudes, hablan todo el tiempo. Quienes estan en silencio piensan más.
JOSÉ AGUET
30 de octubre de 1990
Este libro fue escrito durante los años ochenta del siglo pasado. La Unión Soviética estaba a punto de desaparecer y ni la CIA Norteamericana lo había previsto. ¿Cómo era posible que nadie se diera cuenta?
En aquella época era cierto afirmar que “las soluciones tradicionales ya no sirven para resolver los nuevos problemas y tampoco es posible volver atrás hasta la situación original”. Fue un período de crisis ideológicas. El ser humano siempre fue el objetivo primario de todas las ideas preconcebidas para organizar la vida en común. Cuando se buscaba el beneficio de todos los habitantes con una ideología cuadrada y se trataba de hacerla pasar en una realidad redonda, los intentos eran inútiles. Cuando un modelo social y político no servía, daba malos resultados, había que cambiarlos sin ningún complejo. La solución siempre ha sido admitir el error y volver a pensar todo de nuevo.
¿Cómo es la verdadera naturaleza del ser humano? ¿Cuál es su característica principal? ¿Es capaz de vivir en paz donde todos queden conformes con la vida en común?
Un cuarto de siglo después, este tema sigue teniendo vigencia.
Los niños se admiran hasta de una hoja que cae del árbol. Se les cuelga en la cuna cualquier cosa inútil frente a sus ojos, si es posible que brille o que se mueva, para dejarlos entretenidos y no molesten. Cuando comienzan a hablar, atormentan a todos con preguntas que siempre comienzan ¿Por qué…?. Poco tiempo después se vuelven adultos normales y no se asombran ni por el sol que sale todos los días, aceptando cualquier explicación que le da su sociedad, absurda o convincente, sin que ya le importe demasiado.
Este libro fue escrito con la curiosidad del niño que observa nuestra realidad cotidiana en un microscopio. Lo mas difícil es poner en duda todo lo que nos enseñaron, lo que dábamos por hecho y hasta los libros que leímos. Y lo más importante: las cosas son como son y no como nos gustaría que fueran.
Hace un par de años, alguien preguntó en Yahoo! ¿Un libro interesante para leer? y entre otros le recomendaron este libro viejo que “quizás lo encuentres en las librerías donde venden puros libros usados”... ya no es necesario gastar árboles para publicar tus ideas. Internet fue la gran solución.
Que lo disfruten
JOSÉ AGUET
30 de octubre de 2015
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