La Libertad de un País, son todas las decisiones públicas y privadas que los ciudadanos no le cedieron al Poder Político.
El Poder Político y el Gobierno que lo maneja - es decir el Estado - a través de normas, regulaciones, Leyes, Derechos, Deberes, privilegios y discriminaciones, define todo lo referente a "la vida en común" de los habitantes. Por lo tanto se puede decir:
| La Libertad es la suma de todas las decisiones que los habitantes pueden tomar, sin afectar la vida en común. |
La Libertad es todo lo que cada uno le concede a los demás y a sí mismo a través de la Tolerancia. Cada cual puede decidir y hacer lo que quiera, siempre y cuando no afecte a los demás integrantes de la Comunidad. Por eso, la Libertad depende de la idiosincrasia de cada Pueblo. En Suiza no se puede continuar con una fiesta ruidosa después de las diez de la noche. Esa misma Ley en Brasil o México podría crear una revolución.
En otras palabras, Libertad es todo lo que se puede hacer sin pedir autorización al Estado. Cuando un Gobierno autoriza algo, crea un Derecho o un privilegio, pero nunca puede crear una Libertad.
| La Libertad es la suma de todas las prohibiciones y limitaciones del Poder Político. |
Los ciudadanos de un País, al hacer uso de las facultades del ser humano para ceder y concentrar decisiones forman un Poder. Al conformar una Nación, la totalidad de los Poderes Humanos posibles se transforman en Poderes Ciudadanos.
Los Poderes Ciudadanos se dividen en dos categorías fundamentales. Poderes Políticos y Poderes Civiles. Todo lo que no es Estado es Libertad; por lo tanto, los Poderes Civiles se suman a la Libertad de un País.
Si una Nación determina que habrá Libertad de Cultos, los Poderes Religiosos serán Poderes Civiles. Si hay Libertad Sindical, los Poderes Gremiales serán Poderes Civiles. Cada Libertad transforma en Civiles a todos los Poderes Ciudadanos referidos a ese tema.
Los Poderes Civiles son como nuevos habitantes dentro del País. El Estado no interviene en su formación y actividades, sino que sólo regula su convivencia. Las mismas Leyes que se establecen para los habitantes también deben ser respetadas por estos seres imaginarios. Aunque no sea el nombre más acertado, a los Poderes Civiles se los llama "personas jurídicas" para diferenciarlos de las personas de carne y hueso.
Las personas jurídicas no son nuevos ciudadanos, sino nuevos habitantes. Si el sistema de Gobierno es democrático, no pueden elegir ni ser electos. Tampoco pueden votar en plebiscitos. Son cono niños o extranjeros que sólo deben subordinarse a las decisiones del Poder Político. Es por eso que en muchos Países, a las personas jurídicas se las ha discriminado tanto que finalmente esos Poderes Civiles terminan siendo Libertades ficticias.
| La División de cada Poder Ciudadano en Civil o Político y el respeto a esa división, determinan todo el modo de vida de los habitantes de una Nación. |
Los Poderes Ciudadanos, fuera del Político, pueden referirse a temas Religiosos, Económicos, Gremiales, Deportivos, Culturales, Sociales, Educativos, de Salud, de Información, etc. Al conocer cuántos de esos temas discrimina o maneja el Gobierno en forma directa, automáticamente queda definido cuántos grados de libertad tienen los ciudadanos de un País.
El tamaño correcto de Libertad depende de cada Pueblo. Demasiada Libertad provoca un caos en la convivencia. Poca Libertad estanca o atrasa a toda la Nación. El punto de equilibrio lleva al éxito y los extremos al fracaso.
Para llegar al punto de equilibrio hay solamente dos caminos: se puede pasar del abuso al uso de la Libertad, o bien del abuso al uso del Poder Político. De un lado está el caos y de otro el exceso de orden. Uno provoca descoordinación y el otro parálisis.
Lo curioso es que un abuso del Poder Político no siempre produce un exceso de orden. Eso ocurre al principio de su abuso, pero puede llegar al extremo en que el Gobierno toma más decisiones de las que es capaz de hacer respetar a todos sus habitantes. Cuando hay un exceso de Leyes y regulaciones innecesarias, molestas y hasta opuestas unas con otras, los habitantes no las pueden cumplir aunque quisieran y el Gobierno es incapaz de imponerlas. El Poder Político formal se reduce porque la gente “se sale” de la legalidad para actuar de la manera que cree más conveniente. Esto acarrea un exceso de Libertad que produce un caos típico de desgobierno.
Ningún Gobierno puede usar más Poder Político del que puede imponer a su Pueblo, y todo lo que queda fuera de su control es Libertad. Esta regla de oro es muy superior al deseo y voluntad de los gobernantes. Hechos son hechos, y están a la vista del que los quiera mirar.
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